Instalaciones

Poseo una parcela de 3.000 m2 de los cuales 900 m2 fueron destinados al huerto ecológico, para producir alimentos frescos para los loros. 1.500m2 son de césped donde están colocadas las jaulas. Dispongo de varios tipos de aviarios.

 

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Unos son de tipo aéreo, o sea que tienen 4 patas y están levantadas del suelo a un metro. Esto facilita su limpieza porque las cáscaras de las semillas caen al césped, y la máquina los recoge. Con una manguera de alta presión se mantienen siempre limpias.

  

Los aspersores del jardín mojan las jaulas produciendo las delicias de los loros, pues todos se apuntan al baño. En estas aviarios se alojan las parejas de tamaño más pequeño. Cada jaula está separada unos 6 m una de otra y entre cada jaula se ha plantado un árbol de hoja caduca, lo cual en verano da el efecto de un húmedo y frondoso bosque y en invierno al perder los árboles sus hojas, permite que el sol llegue a las jaulas. Así, los loros tienen la oportunidad de tomar baños de sol, tan beneficiosos para la correcta absorción de la vitamina D. 

 

Cada jaula tiene cubierto con plancha galvanizada dos tercios del techo, quedando un tercio con tela metálica, permitiendo el paso de la lluvia y dándoles la oportunidad de bañarse si lo creen oportuno. Los laterales y la parte de atrás tienen una malla cortavientos y encima están forradas con Brezo para que tengan un aspecto mas natural. Los nidos están construidos con madera maciza y orientados al este. 

 

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Además dispongo de aviarios de obra de 10 metros cúbicos cada uno. En estos aviarios se alojan parejas de yaco, eclectus, amazonas, etc. Están pintados de colores como las casitas de los países caribeños de donde ellos son originarios. 

 

En este tamaño de aviario podemos observar más detenidamente el comportamiento de las parejas de cría. Al facilitarles la posibilidad de volar, considero que su salud mejora notablemente, ya que el volar forma parte de la vida de los loros y de las parejas reproductoras también. Los nidos de estos aviarios están construidos de obra y he comprobado que gusta a las parejas para criar.

 

Todas las jaulas disponen de columpios y ramas frescas de pino con piñas para satisfacer su necesidad de roer y tener sus mentes ocupadas. Los comederos son de acero inoxidable, uno para cada tipo de comida, pienso extrusionado, semillas germinadas ó pequeñas semillas. Un gran plato de cerámica es usado de bañadero y bebedero a su vez, y un pequeño plato de cerámica para colocar la fruta. 

 

Las jaulas de las parejas del jardín están alternadas por especies, simulando lo que ocurre en la naturaleza; cerca de un nido de una especie no hay otro, sino uno diferente. Busco la máxima distancia posible dentro de la misma especie. Las parejas mas tímidas están colocadas en los lugares mas alejados ofreciéndoles el retiro que necesitan para sentirse mas a gusto. Las parejas mas descaradas están en los lugares de paso de personas, pues no les importa que los observes.

 

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En la casa se encuentra una parta de las instalaciones.

En el centro de la parcela está construida la casa y junto a ella hay una plaza que yo llamo “la plaza de los loros” y tiene unos 400 m2. Sirve de parking para los coches y para tomar el sol, observando a los loros. La planta baja de la casa también está habilitada para los loros. En ella están las parejas que por algún motivo necesitan un trato diferente. Por ejemplo las parejas que desean criar en invierno. 

  

Por medio de lámparas especiales que producen luz solar, se puede alargar las horas de luz para que dispongan de condiciones mas adecuadas para dar de comer a sus pichones en invierno. Dentro de la casa hay acondicionada una habitación, climatizada todo el año a 25ºC, para la cría a mano de los pichones. En esta habitación están las incubadoras, las nacedoras y las cajas de madera climatizadas donde crecen día a día los pichones que se crían a mano.