Recientemente se estrenó una ampliación de las
instalaciones. Se trata de una sala dedicada para la cría a mano de
los pichones recién nacidos.
Cada día son más los bebes que necesitan unas
instalaciones confortables, donde pueden crecer sin tener que estar en
lugares estrechos. La salud del bebé de
loro es lo más importante; extremar las medidas de higiene garantiza un
crecimiento sin enfermedades.
Con el fin de asegurar que
los pichones se crían en un entorno lo más sano y higiénico posible, la
sala es esterilizada dos veces al día con productos especiales:
antivirus, antibacteria, etc., etc.